martes, 29 de marzo de 2016

Investigación sobre Inclusión Educativa (Parte II)

Continuamos con el estudio sobre la Pedagogía Inclusiva en España que comencé hace unos meses cuando lanzamos el primer formulario dirigido a los docentes de PT y AL.
Del formulario realizado en aquella ocasión se realizó un análisis interpretativo que se publicó en el portal INED21 en el artículo llamado ESTUDIO DEL ESTADO ACTUAL DE LA PEDAGOGÍA INCLUSIVA EN ESPAÑA, el cual arrojó importantes datos para la reflexión y para replantearnos la forma en la que los maestros de atención a la diversidad trabajamos en nuestro país.

la imagen muestra un peón fuera del grupo cerrado de otros peones


PEDAGOGÍA INCLUSIVA

La normativa actual aboga por la inclusión educativa como uno de los principales fines de la Educación Básica. Incita a los centros a que todos los alumnos tengan igualdad de oportunidades para participar en la dinámica de la clase, interactuando con sus compañeros y sintiéndose respetados y valorados por los demás. En anteriores post ya os he dejado claro cuál es mi actual concepción de la pedagogía inclusiva y cuáles deberían ser, a mi juicio los nuevos valores del maestro de Pedagogía Inclusiva

CUESTIONARIO

Con este cuestionario queremos investigar la realidad actual en nuestro Sistema Educativo en torno a los apoyos educativos que se ofrecen al alumnado. Es una línea de trabajo que nos permitirá conocer si los docentes tutores o especialistas de áreas ponen en prácticas procesos y métodos que fomenten la inclusión del ACNEAE en sus aulas. Además sería necesario conocer por qué se producen estas últimas prácticas. En qué fundamentos se basan los docentes que las realizan para analizarlos y ofrecer una visión abierta del modelo que hemos venido en llamar #pedagogíainclusiva. Creemos que esta investigación puede ofrecernos datos relevantes que nos permitan establecer propuestas para la inclusión que partan de las situaciones reales de los centros, de los alumnos, de los docentes de que atiende a alumnos con NEAE o con NEE. 

PROCESO DE INVESTIGACIÓN Y DIFUSIÓN

La investigación propuesta se está llevando a cabo en tres fases diferenciadas y secuenciales que se irán realizando progresivamente.

FASE I

La Inclusión en docentes de Atención a la Diversidad

La primera fase, que es la que comienza con el formulario I ya realizado y que podéis leer completo en la entrada RESULTADOS SOBRE EL FORMULARIO DE INCLUSIÓN

FASE II

La Inclusión en docentes de Aulas Ordinarias

En esta segunda fase, recogeremos datos sobre la inclusión de las ACNEAE aportados, esta vez, por docentes de cualquier especialidad que atiendan en sus aulas ordinarias a este tipo de alumnado. Recabaremos información sobre las formas de apoyos que se les prestan a sus alumnos, la participación del profesorado especialista en atención a la diversidad en sus aulas y sus preferencias en cuanto a las modalidades de apoyo educativo. 

FASE III

La Inclusión en Orientadores de Equipos y Departamentos de Orientación

En la tercera fase, todavía sin iniciar, recogeremos datos sobre la inclusión de las ACNEAE aportados, esta vez, por todos los orientadores que se presten. Recabaremos información sobre las formas en las que organizan la atención a la diversidad en sus tres niveles: centro, aula e individual; cómo elaboran sus dictámenes e informes y las coordinaciones que realizan con los profesionales y personas implicadas. 

Análisis final y obtención de conclusiones

A partir del análisis de estos datos estableceremos las conclusiones oportunas sobre los procesos de inclusión en España. Realizaremos conexiones cruzadas entre los tres formularios intentando descifrar las causas que subyacen a la falta de inclusión efectiva en los centros escolares desde la perspectiva de los docentes.

CARACTERÍSTICAS DEL FORMULARIO

  • Este formulario está dirigido a los docentes que ejercen funciones de tutoría y a los especialistas de las diferentes áreas, materias o módulos.
  • No se tarda más de diez minutos en hacerlo y es totalmente anónimo.
  • Las cuestiones marcadas con "required" son de respuesta obligatoria.
  • No se registrarán tus datos, el cuestionario es absolutamente anónimo.
  • Te pedimos que, dentro de lo posible, tus respuestas reflejen fielmente la situación de tu centro.
  • Por último, si no eres un docente con los perfiles y roles anteriormente destacados pero quieres colaborar puedes enviar el link del cuestionario a aquellos compañeros que trabajen en tus centros o con tus hijos y que sí se ajusten al mismo. Si no estás en estas situaciones tan solo te pedimos que colabores difundiendo el enlace al formulario.



Muchas gracias por vuestra colaboración.
Antonio Márquez
@AMarquezOrdonez

jueves, 24 de marzo de 2016

La Inclusión según... Coral Elizondo

"Una adecuada respuesta educativa para todos debe pasar por Enriquecer el Aprendizaje". Esta es la propuesta que nos hace Coral Elizondo para conseguir una escuela inclusiva abierta para todos.



Coral Elizondo (@coralelizondo) es una persona comprometida por la educación inclusiva. En su blog Mon Petit Coin D'Education nos cuenta lo siguiente sobre ella:

Soy psicóloga, pero ¡me encanta hablar de pedagogía! Creo que es necesario parar y dialogar sobre qué hacemos en educación, cómo lo hacemos, dónde estamos y dónde queremos llegar. Es necesario también crear momentos de reflexión, habilitar incluso espacios en los centros educativos para hablar de ello y uno de los objetivos de este blog es ese precisamente, me gustaría que este fuese un pequeño rincón acogedor y cálido que invitase al diálogo educativo, fomentando tertulias en las redes.

Soy también una activista de la educación inclusiva. Defiendo firmemente que no sólo es necesario crear escuelas y centros inclusivos, sino que es posible hacerlo. Este es mi lema, hablo de contagio, hablo de eliminar barreras, hablo de fortalezas, hablo de… educación.

Os recomiendo con mucho sentido que sigáis a Coral tanto en Redes Sociales como su trabajo en su blog porque os dará un norte para trabajar por y para la inclusión.

Enriquecer el aprendizaje: Una Respuesta Inclusiva




Cuando hablamos de educación inclusiva hablamos de una educación para TODOS, pero hablamos también de presencia, participación y logros de todos y cada uno de nuestros alumnos. Y cuando hablamos de educación inclusiva surge siempre la pregunta ¿es posible eso que dices? pero también comentarios del tipo: sí, eso sería lo ideal, pero eso yo no lo puedo hacer porque en mi aula tengo.....

miércoles, 16 de marzo de 2016

La Inclusión según... La Rebelión del Talento

La inclusión no siempre va dirigida a alumnos con NEE, los Alumnos con Altas Capacidades son un colectivo de niños que presentan unas necesidades educativas especiales muy específicas.


Silvana y Paulina son dos mujeres que no cejan en su empeño de hacer una escuela inclusiva y abierta para todos. Ellas han creado un portal excepcional llamado La Rebelión del Talento donde explican lo siguiente:

Hoy hemos dicho ¡BASTA! y hemos decidido abrir una ventana al mundo para que todos los que os sintáis igual, luchéis con nosotras para poner fin a este sometimiento, a este absurdo, a este sufrimiento y a la estupidez de negar la individualidad. 
Llevamos años luchando para que nuestros hijos reciban aquello a lo que la ley les da derecho, para, tras supuestamente obtenerlo, darnos cuenta de que no sirve, de que no es suficiente, de que no vale.

Os dejamos aquí su fantástico post recomendando actuaciones para facilitar la inclusión del alumnado con Altas Capacidades.


LOS NIÑOS CON ALTA CAPACIDAD NECESITAN AYUDA, Y TE CUENTO POR QUÉ

En efecto, tener alta capacidad, el hecho de ser “más listo” y, a su vez, necesitar ayuda para aprender y desarrollar competencias en el colegio, es completamente coherente. 

Las fortalezas que comparten los niños de alta capacidad no siempre se entienden y valoran en la escuela tradicional. La mayoría de personas asocian alta capacidad con alto rendimiento académico, porque se encuentran atrapadas en los numerosos clichés y estereotipos que rodean las altas capacidades y, por ello, consideran que son niños que sobresalen en todo o que son “prácticamente perfectos”. Pero si nos acercamos a su pequeño mundo y a cómo su cerebro procesa la información, podremos ver por qué todos estos clichés son falsos y requieren profunda revisión. 

En primer lugar, debemos cambiar la palabra “ayuda” por las palabras “atención” y “comprensión”. El sistema de procesamiento de la información de los niños de altas capacidades a menudo es diferente al que la escuela exige o premia, y esta diferencia hace que muchas de sus respuestas no encajen con las esperada por los maestros. Además, casi siempre su ritmo y forma de aprender está alejada de la forma lineal y secuencial con que tradicionalmente se enseña en la escuela. Comprender su naturaleza es fundamental para hacer valer sus cualidades, para que ellos puedan expresarse y desarrollarse dentro del aula. 

Las fortalezas de los niños de altas capacidades son, en un sistema de escuela tradicional, en ocasiones vistas como una debilidad. Veamos por qué : 

Asociación de ideas

La rápida asociación de ideas es una de sus cualidades más destacadas. Cuando aún son pequeños ni siquiera son capaces de explicar cómo llegaron de un punto a otro, o de controlar el “chorro” de ideas que su mente genera. Esto les puede traer algunos problemas en clase: desde pasar como “graciosillo”, hasta que les acabe “gustando” ese rol y se dejen llevar por el mismo; o bien que sus respuestas se evalúen como erróneas porque a los ojos del resto, no parecen tener gran relación con la pregunta original. 

Necesitan que este pensamiento divergente sea valorado y apoyado en el aula. Pensar de forma divergente, concebir asociaciones rápidas de ideas, es una cualidad muy valiosa para cualquier pensador. El maestro puede aprovechar esta “frescura” para añadir debate, reflexión y nueva información en el aula, lo que será valioso para el resto del alumnado. Por favor, jamás se debe reprimir esta cualidad, corremos el riesgo de anularla.


“Exceso” de Lógica o Información

El “exceso” de lógica puede llevarles a no responder de la manera esperada. Algunos niños dejan en blanco la respuesta de un examen por las más variadas razones: la pregunta no acota bien las opciones; la respuesta es demasiado fácil u obvia y piensan que hay “truco”; la respuesta que tiene prevista no encaja con el espacio que el folio del examen propone, y por ello suponen que su respuesta no es la correcta; conocen datos de nuevas investigaciones que se contraponen al temario de clase y responden de acuerdo a éstos; o bien responden haciendo caso a la literalidad de la pregunta., por lo que, aunque su respuesta es correcta y responde a la pregunta planteada, no es la esperada por el maestro, o incluso no esta relacionada con el temario. 

Es un factor clave ofrecer la oportunidad al alumno de explicar el por qué ha dejado la respuesta en blanco, o, en su caso por qué respondió algo diferente a lo esperado. Todo ello nos permitirá una evaluación de su aprendizaje mucho más real y una comprensión de sus motivaciones, acertada.


Curioso incansable.

Los niños de alta capacidad son muy curiosos, extremadamente curiosos. Lo preguntan todo, y cada respuesta les sugiere una nueva pregunta. Necesitan obtener respuestas a sus preguntas, para “calmar su sed”. En una ocasión un profesor nos comentó que lo que más le sorprendía de estos niños era que cuando veían un truco de magia, no se sorprendían por el truco en sí, si no por la curiosidad que les generaba tratar de averiguar cómo era posible realizar este truco. Para ellos, indagar, analizar, investigar es una necesidad, y, sin ser conscientes, atropellan a preguntas complejas a todos sus interlocutores. 

A menudo el maestro interpreta esta actitud como un afán de protagonismo, o la necesidad de absorber toda la atención, y, en no pocas ocasiones, les reprimen preguntar y les instan a dejar que otros participen. Cuando esto no se hace con la debida sutileza, el niño puede pensar que está haciendo algo malo, que su actitud merece desaprobación, y entonces se sienten mal por ser como son, por tener en su cabeza un resorte que les genera todas esas preguntas. 

Su curiosidad debe ser algo valorado de forma positiva en el aula, y los niños deben sentirlo así. Deben sentir que no se reprime su ilusión por conocer, en la dimensión más amplia del concepto. El maestro es quien debe acompañar a este alumno y al resto en la clase, pero existen múltiples estrategias dentro del aula que un buen profesor puede ejercer al tiempo que canaliza el potencial y los intereses de cada alumno.


Necesitan saber más

Los niños con alta capacidad tienen un ritmo de aprendizaje mayor. Su capacidad para relacionar ideas, su razonamiento más maduro y su inagotable curiosidad, les hace absorber ideas y datos a un ritmo que no corresponde a su edad. Además, sus intereses tampoco son propios para su curso académico. 

Estos alumnos necesitan profundizar más en su aprendizaje, no se conforman con un conocimiento superficial, quieren llegar más allá, saber los por qué, el origen, los detalles, sacar sus propias conclusiones y entender el concepto en su conjunto. Necesitan un aprendizaje significativo a la altura de su capacidad de comprensión y percepción de la realidad. 


Sensibilidad, intensidad, perfeccionismo

Estas tres cualidades a menudo distinguen a los niños de alta capacidad. Son, además, tres cualidades poco entendidas o aceptadas por la sociedad, especialmente en los niños. 

La sensibilidad, generada por esa mayor capacidad para percibir los detalles, les confiere una mayor percepción del lenguaje no verbal, son capaces de percibir las intenciones más allá de las acciones, perciben la injusticia, la falsedad, y la mentira reaccionando a hechos que otros no vemos. 

Así, reaccionan con una intensidad que el resto no ve justificada y suele hacer que sus compañeros, maestros o familiares les vean como niños inmaduros que rompen a llorar o se enfurruñan por motivos que a los demás se nos antojan sin importancia. Pero no es una exageración, estos niños son capaces de captar más detalles y en más profundidad, empatizan con todo, por lo que sus emociones también son más intensas y dolorosas. 

Su perfeccionismo y su alto nivel de auto-exigencia suponen que también reaccionen con inusitada intensidad ante cualquier error, o ante la frustración de que algo no sale como ellos han imaginado. Su mente, con frecuencia es capaz de soñar resultados que sus manos aún no son capaces de reproducir, y esto les genera impotencia. 

Padres y maestros debemos enseñarles a gestionar sus emociones, a superar y tolerar la frustración y a ver los errores como una oportunidad de aprendizaje y desarrollo. Y todo ello con la urgente necesidad de sentirse comprendidos. Es clave no ridiculizarlos por sus reacciones y no permitir que sus compañeros lo hagan, es necesario como muestra de respeto hacia diversidad social que existe en nuestro entorno. 

La intensidad de sus emociones no va a cambiar pero cuando aprendan a reconocerlas y gestionarlas, será una maravillosa herramienta vital que les permitirá avanzar como personas y saber vivir una vida plena en sociedad.

Pasión por aprender.

Son niños capaces de mostrar un alto nivel de intensidad y pasión cuando encuentran algo de su interés. Con un enorme afán por absorber la máxima información sobre ese tema que les fascina. Esta pasión puede estar muy alejada a la del resto de niños de su edad, por lo que, en el aula, el niño no encuentra con quién comentar sus intereses. Incluso sus compañeros y maestros, pueden encontrar estos intereses extraños, fuera de lugar. 

Esto puede inducir al niño a pensar que debe reprimir sus intereses, aparcar su pasión, olvidar sus intereses porque se siente “extraño” o “mal” por ser como es, por tener intereses diferentes al resto de sus compañeros, o a los que el maestro espera, como si hubiera algo erróneo en él. 

Los niños de altas capacidades necesitan compartir su pasión con el aula, con sus compañeros, y entender que sus intereses son tan válidos como los de los demás. Es más, sus intereses pueden aportar mucho al grupo y éste puede enriquecerse con sus descubrimientos. Todos los niños necesitan estimular sus pasiones, alimentar sus intereses, crecer y desarrollar su aprendizaje. Por lo que cualquier niño de altas capacidades también necesita que el aula canalice su pasión y le permita ahondar en ella.


Un nivel de comprensión y un dominio del lenguaje superior al de sus compañeros.

Esta es una de las características más reconocidas de los niños de altas capacidades: un alto nivel de razonamiento y un dominio del lenguaje correspondiente a niños de más edad. Esto conlleva a que en muchas ocasiones el resto de los niños no les comprendan ni compartan su lenguaje, por lo que les cuesta conectar, y los demás niños les rechazan o huyen porque no suelen entendernos. 

También sucede en ocasiones que sean niños muy habladores y no permitan a los demás participar, por lo que los demás niños les catalogan de acaparadores o dominantes y les excluyen de sus juegos. Esta situación, unida a su sensibilidad e intensidad genera en el niño un sentimiento de aislamiento muy doloroso. 

Es muy común que los niños de altas capacidades necesiten relacionarse con niños de más edad, con quienes compartan intereses, vocabulario, razonamiento y aficiones. Pero esto tampoco es fácil con una educación fragmentada por edades cronológicas, ya que algunos niños mayores les preocupa la “imagen” que pueden dar al resto por jugar con niños más pequeños. 

Respuestas Creativas

Estos niños a menudo resuelven los problemas a su manera, siguiendo su propio proceso lógico y de reflexión, de una forma inusual o distinta a la esperada por el profesor, que puede interpretarlo como un desafío, una falta de respeto, o un intento de destacar, sobre todo cuando el niño se va haciendo mayor. Si el maestro opta por reprimir esta actitud, exigiendo que el niño se limite a los métodos de respuesta explicados en el aula el niño se sentirá cuestionado y reaccionará con rebeldía. No entiende la reacción del maestro, su lógica se impone y lo percibe como una verdadera injusticia. 

Necesitan que se valore su creatividad. La capacidad de dar repuestas distintas, es un valor en alza que debe ser trabajado, fomentado, estimulado y valorado en la escuela. Los niños de alta capacidad, pueden ayudar a marcar el camino y arrastrar al resto de sus compañeros en el fascinante ejercicio de buscar siempre caminos alternativos. Una cualidad que el maestro debería saber gestionar en beneficio de la clase. 

Agilidad de pensamiento.

Los niños de altas capacidades a menudo se aburren con las rutinas y las repeticiones habituales en el aula, por lo que suelen no completarlas. O no prestan la suficiente atención a la pregunta y responden de acuerdo a lo que “su cerebro ha supuesto que le están preguntando”, en una lectura “demasiado rápida”. Pierden la concentración cuando hacen ejercicios que no les suponen ningún reto, por ser demasiado fáciles o repetitivos, y se distraen, e incluso distraen a sus compañeros. Fallan en la preguntas fáciles o repetitivas, sin embargo no tienen problemas con los contenidos más complejos. 

El maestro suele pensar que son niños con problemas de atención o de comportamiento, vagos y poco implicados con su aprendizaje. Nada más lejos de la realidad, estos niños necesita ser retados y estimulados en la escuela. Su rapidez y velocidad de procesamiento exige un esfuerzo mayor a las tareas rutinarias y repetitivas de las clases. 

Por ello, los maestros deben facilitar alternativas atractivas a estos niños en clase, para que así estén atentos y dispuestos al aprendizaje dentro del aula. Necesitan tareas que les supongan un reto intelectual, que les suponga un verdadero aprendizaje y que éste sea significativo para ellos. Necesitan poder avanzar a su ritmo y evitar las repeticiones de tareas que para ellos no tienen sentido.



Altos niveles de energía

Los niños de altas capacidades pueden distraerse con facilidad con cualquier tema nuevo que sea de su interés, y ”olvidar” intereses anteriores o trabajos inacabados. Incluso pueden interrumpir la clase con ideas nuevas que les surgen y “atropellan” su cabeza. Esta energía les hace avanzar en su aprendizaje, pero también les distrae de acabar sus deberes o exámenes, por lo que no es raro que intentando resolver sus deberes, acaben investigando temas que ya nada tienen que ver, y esto deja sus tareas sin acabar. 

El niño puede acabar agotado intentado llevar a cabo tantos proyectos, investigando tantas materias, explorando tanta información. En numerosas ocasiones esto se confunde con el TDAH y acaban siendo medicados erróneamente. 

Esta cualidad, agotadora para padres y maestros, debe ser entendida y comprendida por los adultos pues conlleva múltiples beneficios para el niño, por lo que es fundamental ayudar al niño a canalizar su fantástica energía en la resolución de tareas, sin reprimir sus ansias por explorar y llevar su aprendizaje más allá de lo exigido. 

Gran poder de concentración.

Los niños de altas capacidades, en general, pueden concentrarse en algo que les apasiona por mucho tiempo, pueden perderse en los detalles, y, con ello, perder la noción del tiempo. De nuevo, su trabajo se ve afectado: no entregan sus deberes a tiempo, no terminan sus exámenes por entretenerse demasiado en alguna pregunta, se enfrascan en un punto y obvian todo lo demás, etc. 

Esta situación puede provocar que sus notas no sean buenas, con la consecuente frustración para el niño, su familia y sus maestros. 

Por ello, necesitan aprender a gestionar el tiempo, conectar con sus tareas, centrarse en lo práctico, en lo inmediato y terrenal. Es esencial mostrarles que , a pesar del lado positivo de esa pasión por aprender, la vida también conlleva ciertas obligaciones más “mundanas” que hay que atender para llevar a cabo sus objetivos de largo plazo. 

Reflexiones de adulto.

Resulta fascinante, y a menudo, sonrojante, para los adultos observar las reflexiones de “adulto” de los niños de altas capacidades cuando todavía no han desarrollado las habilidades sociales que les permiten tener cierto “tacto” en sus comentarios o calibrar lo adecuado de un comentario en un momento dado. A menudo pueden ser considerados niños rudos o descarados. 

Es obvio que es conveniente aprender habilidades sociales y entender que las relaciones no se rigen por valores de lógica o equidad, sino por una red de sutilezas y jerarquías que hay que respetar. Algunos niños de altas capacidades poseen esta inteligencia social “de serie”, pero en otros casos no. Por ello, es fundamental trabajarla en casa y en la escuela, pues padres y maestros somos los modelos de comportamiento de estos niños, y es en nosotros en quien se fijan. Mostrarnos cuidadosos y respetuosos con nuestros semejantes (ancianos, adultos y niños) les permitirá comportarse, por simple imitación, con inteligencia social.



Combinan fortalezas y debilidades

Muchos niños de alta capacidad presentan disincronías. Pueden presentar problemas para la escritura, la psicomotricidad fina, el cálculo mental, la expresión verbal, la organización de ideas o incluso dificultades de aprendizaje como dislexia, discalculia u otras. Su desarrollo no es homogéneo en todas las áreas. Sus fortalezas principales son la asociación de ideas, el razonamiento lógico y perceptivo y el pensamiento divergente. Sin embargo a menudo se juzga su “inteligencia” por su rapidez en el cálculo mental o su verborrea verbal y escrita. 

Necesitan ser valorados por aquello en lo que realmente destacan de forma individual y sin hacer generalizaciones. Muchos estudian demuestran que las diferencias entre los niños de alta capacidad son más pronunciadas que las que se pueden encontrar en otros grupos de referencia. Por eso, entenderles en su individualidad se hace imprescindible. Trabajar sus debilidades para lograr un desarrollo más armónico y equilibrado es una obligación de educadores y padres para permitir que sus fortalezas no se vean frenadas y puedan ser desarrolladas al máximo de su potencial. 


¿Puede todo esto integrarse en el aula?

No sólo puede, si no que debe. Creemos en una escuela inclusiva donde ésta dé cabida y desarrolle todas las formas y maneras de aprendizaje, todas las diferencias, todas las capacidades. 

Actualmente los últimos estudios internacionales señala que entre un 10 y un 15% de niños tiene alta capacidad en una o más áreas. Dar la espalda a sus peculiaridades, a sus diferencias, no sólo es una traición al concepto de “escuela inclusiva”, sino que supone fallarle a un porcentaje importante de alumnos que también necesitan de la profesionalidad y adecuada formación del profesorado para desarrollar su autoconcepto, sus habilidades innatas y alcanzar el máximo desarrollo académico y competencial que todo estudiante merece. Desarrollar el propio potencial es, así insiste la psicología, ingrediente básico de un crecimiento sano y feliz. 

Desde luego que integrar distintos ritmos no es posible en un modelo tradicional, donde el maestro explica la lección y los niños la reciben, asimilándola en mayor o menor medida. Un modelo donde los deberes son fichas de repetición de ejercicios que sólo llevan a la memorización de palabras y automatización de procesos, pero no a su interiorización mediante la experimentación, la reflexión y la emoción, que es como sucede el verdadero aprendizaje . 

El auténtico aprendizaje sí es posible cuando el alumno toma las riendas de su instrucción, participa de ésta y es su protagonista. Cuando el maestro es capaz de acompañar y proponer ejercicios multinivel donde cada niño puede expresarse de un modo diferente y también profundizar en la materia tanto como desee. Así, cuando las asignaturas se interrelacionan dando lugar a un aprendizaje holístico sin barreras artificiales, cuando el debate en el aula y la oportunidad que se da a cada alumno por exponer y compartir sus conocimientos con el resto de sus compañeros se convierte en la verdadera rutina, cuando el aula deja de ser un auditorio, será en ese momento cuando, por fin, conseguiremos que el aula sea una comunidad de aprendizaje para todos los alumnos. Y entonces, sí, tendremos la escuela inclusiva en mayúsculas.


jueves, 10 de marzo de 2016

La inclusión según... Belén Jurado: ¡Corre, corre!

Hoy os presento una colaboración muy especial para mi. Ella es Belén Jurado, seguro que la conoceréis por su cuenta de Twitter @DeAutismo.

Belén es la mamá de Lucía, y tiene uno de los blogs más sensatos y con mayor sensibilidad de todos los que puedas encontrar en la red. El blog se llama "La Habitación de Lucía".

imagen de la entrada de belén jurado
Lucía es su hija, una niña maravillosa que busca su sitio en un mundo hostil que no comprende ni respeta la diferencia, su diferencia. 

Belén y yo, junto con Rosa Aparicio y Patricia Salgado comenzamos hace algo más de un año nuestra andadura juntos por @MesasNEE y fue entonces cuando llegué a conocer más a fondo a esta persona con un corazón que no le cabe en el pecho y que tiene para Lucía y para todas las lucías del mundo.
Os dejo su fantástico post, lleno de sensiblidad y emoción que nos regala para "Si es por el maestro, nunca aprendo".

¡Corre, corre!

Una niña corría por una calle oscura, no del todo, algunas farolas seguían luciendo una luz tenue y anaranjada.

Le dijo a sus amigas: "ahora vengo" y salió corriendo sin parar.

Tenía que llegar lo más rápido posible a su casa, despertar a su padre, decirle que corriera con ella y volver a donde estaba.

Su padre la escuchó correr, se levantó de la cama, se vistió deprisa y se fue con ella. La calle seguía oscura y silenciosa, solo se escuchaban los pasos de la niña y de su padre al correr.


Cuando llegaron al sitio donde la niña dejo a sus amigas, vieron un corro de gente. No sabían qué pasaba... Se acercaron y dentro había un chico joven intentando que le devolviesen algo que le habían quitado. El chico se movía en medio de ese corro pidiendo por favor que se lo devolviesen. Nadie lo hacía. Se reían una y otra vez y se lo pasaban de unos a otros. El ruido de las carcajadas era cada vez más fuerte y los insultos también.

Para ellos era gracioso ver a ese chico nervioso. Le acababan de diagnosticar una enfermedad mental llamada Esquizofrenia que ni siquiera sabían qué era ni tenían intención de saberlo, solo era gracioso. Motivo para mucho burlarse, mofarse, escupirle, arrojarle cosas por la cabeza, atarle unas latas a su moto, hacer sus necesidades encima de él, etc., etc., etc.

Hasta ese momento había sido amigo de muchos, había visitado sus casas y compartido muchos momentos. Sin embargo a partir del diagnóstico ese chico no merecía seguir siendo amigo de nadie, pero tampoco merecía el respeto de nadie, tampoco que se le tratase como a una persona. No merecía nada, ¿para qué?

A este chico se le estaba diciendo que no servía para nada y que a partir de aquel momento era basura, muy poca gente lo iba a querer o respetar como hasta ahora. Además de hacerle muchísimo daño, fue que cada vez menos gente se acercaría a él hasta quedarse completamente solo, por supuesto su familia y algún amigo siguieron con él. 


Vivían en un pueblo pequeño, todos se conocían de vista, el chico necesitó ayuda y lejos de dársela cada vez se repetían más esas ocasiones por parte de unos pocos, hasta que dejó de salir.

Se le negó seguir estudiando, se le negó todo, se le negó ser persona. No tuvo ni siquiera una oportunidad, no pudo defenderse, todo acabó hecho trizas.

Aquella niña que corría en busca de su padre era yo y el chico del que hablo es mi hermano, de esto han pasado muchos años pero ahora me enfrento a otra situación parecida, evidentemente no es igual porque el paso del tiempo ha hecho que muchas cosas avancen, pero queda mucho por hacer.

Soy Belén Jurado

Hace 6 años diagnostican a mi hija con tan solo 18 meses de autismo y entonces decidí hacer un blog para visibilizar, concienciar y que nunca nadie más tuviese que pasar por una situación parecida. 

Por supuesto no es fácil, pero no porque no exista demasiada información, creo que todo esto depende más de lo humana que sea cada persona, de lo humanos que sean los profesionales, de lo humana que sea la sociedad. Si tenemos una sociedad implicada, si tenemos unos profesionales implicados, si tenemos un gobierno implicado y cumpliendo los derechos que tienen estas personas entonces todo cambiaría mucho.

Yo no pido más, tampoco pido menos, pido algo muy importante para mí, algo que cada vez estoy más convencida que es la clave de la inclusión, pido IMPLICACIÓN.

Si en aquel instituto en el que se le negó estar a mi hermano, si en aquel corro de adolescentes, si los padres desde pequeños les enseñamos esos valores, si aquellos padres que hicieron huelga para echar a Gloria del colegio, si, si si...

Vivimos en una sociedad que no acepta las diferencias, que prefiere a los "normales", a los que no van a dar "problemas". Una sociedad que no se implica, que no hace nada.

Son muy pocos los profesionales que de verdad lo hacen, son muy pocos los padres de otros niños "normales" los que se implican, son muy pocos los partidos políticos que de verdad se implican, en realidad son muy pocos los que creen y ejercen la inclusión, los derechos como personas que son y son muchos los que nos ven como estorbos o simplemente nos ignoran.


Yo no pude hacer nada por mi hermano pero sí puedo hacerlo ahora por mi hija y por otras personas con diversidad funcional. No quiero correr con mi hijo en busca de solucionar los problemas a Lucía. Prefiero no volver a correr más y que la sociedad se entere de una vez que ante todo, antes de nada, está el RESPETO y que la inclusión existe si queremos que exista, si trabajamos entre todos, si empezamos a tratar las diferencias de forma normal, si empezamos a respetar a las personas simplemente como PERSONAS que son.

Yo seguiré luchando para que esto se cumpla, ¿y tú? ¿te vas a quedar de brazos cruzados?


La realidad no está hecha si no que se hace, entre todos podemos cambiarla.
Nacho Calderón

lunes, 7 de marzo de 2016

No lo queremos en nuestra aula

Durante las últimas semanas han llegado hasta mi sendos casos en los que se repetía una expresión "No lo queremos en nuestra aula" haciendo alusión a alumnos con NEE que alteran el "normal" desarrollo de las clases.

la imagen muestra un alumno señalado por tres manos

Y aunque presentan este aspecto en común, tienen matices diferentes: en algunos de los casos eran las familias de los demás niños del aula los que hacían estas peticiones; pero en otras ocasiones eran los propios docentes los que manifiestamente solicitan a sus superiores que este alumnado deje de asistir a sus aulas para que no se produzca una "disrupción" en la clase.

No deja de sorprenderme que en otras situaciones precedentes análogas hayan salido victoriosos los padres y/o profesores ante estas demandas. Recordamos casos como los acontecidos hace ahora un año en la Cala del Moral y tantos y tantos otros donde la sinrazón se disfraza de cordura y donde los cuerdos se vuelven locos. 

En estos casos creo que debería reinar la cordura y sobre todo algo de lo que últimamente andamos escasos, la empatía.

Aunque no ejerzo de consultor profesional de conflictos educativos ni está en mi pensamiento el serlo ni pretenderlo, bastantes personas me consultan muchas cosas con frecuencia. Veamos algunas de ellas: