miércoles, 21 de octubre de 2015

La Prevención en las Instrucciones sobre NEAE

Continuando con la anterior entrada "Las Instrucciones sobre NEAE en Andalucía a análisis", hoy vamos a reflexionar un poco sobre el modelo que pretende instaurar la Junta de Andalucía en sus centros educativos para prevenir las dificultades de aprendizaje en la Educación Básica.

Como apuntábamos entonces, una de las grandes novedades es el desarrollo de este bloque destinado a la Prevención, y enfocado fundamentalmente a la "detección temprana de cualquier trastorno que incida en el desarrollo o en el aprendizaje de los niños y niñas".

Para establecer esta prevención, plantean estas Instrucciones que ésta debe darse en todas las etapas de la Educación Básica, y no sólo en la etapa de Educación Infantil, como venía recogido en la normativa vigente hasta la fecha.

Ciertamente supone una Prevención Primaria, que Trianes y Otros (1997) la definieran como aquella intervención cuyo objetivo fundamental es eliminar o disminuir las alteraciones en el desarrollo que pudiesen darse de modo general en toda la población escolar, y no sólo a aquellos en situación de riesgo de padecerlo.

Para ello, las Instrucciones plantean el desarrollo de Programas y Estrategias Educativas de "obligado" cumplimiento en los centros, y éstos deben tener tres características básicas:

1. Partir de las características propias de cada etapa evolutiva de los niños a los que irá dirigido.
2. Debe servir como medida anticipatoria a las medidas de atención a la diversidad.
3. Implicar a las familias en el desarrollo de los mismos.

Y esto con un doble objetivo:

A. Estimular todas las áreas del desarrollo de los alumnos.
B. Detectar tempranamente al ACNEAE observando su evolución ante estas medidas.


Aquí os dejo el anexo en el que se realizan una serie de Propuestas para favorecer esta estimulación y desarrollo.




Es decir que básicamente la idea es plantear unos programas que desarrollen actividades para todas las áreas del desarrollo y que sean trabajados por todos los alumnos del centro. La Consejería nos da unas sugerencias para estas actividades, pero permítanme que les aconseje a los encargados de diseñar estos programas, que tengan muy presentes la participación del maestro de PT y AL, ya que es lo que llevan haciendo con los alumnos desde que existe este perfil de maestro. Su experiencia debería ser tomada en consideración y como un valioso recurso existente en el centro.

Pero este planteamiento sugiere a los centros una serie de dudas:

¿QUIÉN LLEVARÁ A CABO ESTOS PROGRAMAS EN LOS CENTROS?

Las Instrucciones nos dicen que deben ser los tutores los que, asesorados por el Equipo de Orientación del Centro o Departamentos de Orientación según el caso, los que apliquen estos programas, los coordinen (con el resto de maestros del Equipo Docente) y realicen sus seguimientos.

¿EN QUÉ MOMENTOS SE PODRÁN APLICAR ESTOS PROGRAMAS?

En este caso la normativa no expresa la forma en la que los tutores y el resto del Equipo Docente aplicarán estos programas, entiendo que concediendo la autonomía pedagógica a los centros para que lo hagan como lo estimen más oportuno según su propio ROF.
No obstante aquí van algunas sugerencias:

  • Desarrollo de actividades en tiempos fijos y estables para todo el centro impartidas por el tutor, o en su caso, especialistas.
  • Elección de cada Equipo Docente de los tiempos destinados al desarrollo de estas actividades.
  • Desarrollo de los Programas en los tiempos destinados a la tutoría.

¿EN QUÉ DOCUMENTOS SE RECOGERÁN ESTOS PROGRAMAS?

Es este uno de los grandes vacíos legales que sigue existiendo en nuestra Comunidad Autónoma. Aunque la normativa nos establece los documentos en los que debería aparecer, quiero hacer algunas matizaciones al respecto:

Nos dicen las Instrucciones que estos Programas serán recogidos en el Proyecto Educativo, en el Plan de Atención a la Diversidad y en su caso en el Plan de Detección Temprana. Hasta la fecha sólo tenemos una referencia a que el Plan de Atención a la Diversidad exista como tal, y es la recogida en el 17.2 del Decreto 97/15. Como sabemos la actual normativa sobre Orientación y Acción Tutorial en Andalucía está derogada y sin otra normativa que la sustituya.
Según mi interpretación de este Decreto, la secuencia que se debería seguir para incluir este documento en los diferentes documentos del Centro sería la siguiente:


Pero esto sólo es una posible inclusión de estos Programas en los documentos del Centro. Se necesitaría un nuevo decreto de Reglamento y Organización de los Centros donde nos aclaren todos los documentos que se conformarán el nuevo Plan de Centro y, por supuesto, una normativa que desarrolle cómo se debe implantar en los centros el Plan de Detección y sus Programas de Prevención.

miércoles, 14 de octubre de 2015

El Apoyo Educativo: ¿fuera o dentro del aula?

En estas semanas he tenido la ocasión de leer un debate suscitado en las redes sociales a raíz de la gran entrada que Carmen Saavedra hizo en su blog Cappaces (Apoyo educativo dentro o fuera del aula).

En ella Carmen hace una reflexión sobre la necesidad de que los maestros de PT y AL que apoyan a los alumnos con NEAE no "saquen" a este alumnado fuera del aula ordinaria, sino que se estableciesen otros tiempos diferenciados, quizás en horario extraescolar, que no los excluyan de los aprendizajes que los compañeros están recibiendo en ese momento. 
En la entrada se apela a la estigmatización del ACNEAE, al etiquetaje y a la baja autoestima que para muchos supone tener que asistir al Aula de Apoyo.

Y no le falta razón. Llevo muchos años vinculado al mundo de la Pedagogía Terapéutica y, por unos cauces u otros, he tenido mucho contacto con diferentes docentes que trabajan la atención a la diversidad, y este es uno de los grandes caballos de batalla de nuestro trabajo, y además una de las grandes preocupaciones de aquellos docentes que, como yo, creemos en la inclusión.

La falta de recursos como gran problema

Una de las causas que provoca este problema es sin duda la falta de recursos personales para la atención al ACNEAE. Es absolutamente cierto que la normativa referente a Atención a la Diversidad de este país, en su mayoría, aboga por el apoyo dentro del aula ordinaria como medida inclusiva -bueno es recordar en este momento que la inclusión implica la participación de todos los alumnos en la dinámica de la clase en un ambiente de respeto y confianza-, pero entonces, ¿por qué este principio no se lleva a la práctica? Por varios motivos desde mi parecer:
  1. Las ratios desproporcionadas. Los maestros que realmente creen en este modelo están absolutamente desbordados por el gran número de alumnos que tiene asignados para ofrecerles una atención educativa ajustada a sus necesidades. Si un maestro de PT tiene una población de 18 niños con NEAE es muy difícil organizar un horario para poder ofrecer ese apoyo a cada alumno dentro de su aula, a menos que los ACNEAE estuvieran escolarizados en las mismas aulas según su curso de referencia (lo cual tampoco parece muy aconsejable). En este caso la solución se antoja clara: grupos de 3-4 alumnos por hora en el aula de apoyo. 
    Una solución para paliar este problema pasaría por que los centros contasen con más recursos específicos de atención a la diversidad, cosa que no se vislumbra, al menos en un horizonte cercano. Por ello, al contrario de lo que plantea Carmen en su entrada, creo que este recurso no está disponible en su totalidad en los centros educativos.
  2. La inercia del pasado. Es cierto que en etapas anteriores de la evolución de la Educación Especial, cuando la integración comenzó a emerger como avance importante en la atención a este alumnado y se planteaban los famosos PDI (Programas de Desarrollo Individual), la atención del alumnado con discapacidad en Aulas de Apoyo dentro de los Centros Ordinarios era una atención muy novedosa y acertada. Entonces el hecho de que el alumnado con NEE saliese de los centros específicos y acudiese a aulas de apoyo era un hito y no cuestionaban estas cosas. El profesorado entonces siguió trabajando con ellos con programas paralelos al de sus grupos de referencia y centrado en técnicas instrumentales y en la estimulación de las áreas del desarrollo. Este trabajo ya no conecta con el principio de inclusión, pero muchos de estos docentes son escépticos respecto a la idea de que un ACNEAE pueda estar en su clase y no recibir ese "necesario apoyo".
  3. El exceso de celo de tutores y especialistas. Una práctica quizás menos conocida pero sí generalizada es aquella en la que ciertos docentes no están abiertos a que otro docente entre en su aula. El temor a la crítica, el sentirse enjuiciados en su trabajo o simplemente la falta de conexión con otros docentes, no facilitan el que el profesorado de Atención a la Diversidad pueda acceder al aula de referencia de su alumnado.
  4. La normativa ambigua en muchos casos. En Andalucía, por citar un ejemplo conocido, la normativa actual y recién publicada no deja claro en qué situaciones el maestro de PT o AL puede ofrecer el apoyo dentro del grupo ordinario cuando se trata de alumnos con Dificultades Específicas en el Aprendizaje. Más bien parece inidicar que este apoyo sólo se les podrá proporcionar fuera del aula ordinaria para trabajar determinados programas de estimulación del desarrollo. Como citaré a continuación, es claro que determinados procesos implicados en el aprendizaje deben ser trabajados de forma individualizada para facilitar al alumno con estas dificultades su acceso al currículo. No obstante en esta situación sí que tenemos servida la polémica, porque este alumno podría seguir el desarrollo normal de sus clases con un apoyo adecuado; y sin embargo se le priva de él para potenciar otro paralelo y necesario.

Fuente: Banco Imágenes INTEF

Soluciones ante este panorama

Como acabo de citar sobre estas líneas, la atención individualizada a los alumnos con NEAE es absolutamente necesaria en muchos casos en los que los procesos implicados en el aprendizaje se presentan con carencias o dificultades. Estas carencias suponen obstáculos o barreras que el alumno puede presentar para participar de forma efectiva en el desarrollo normal de su clase y deben ser trabajadas por el especialista de PT o AL de forma individualizada o en pequeño grupo.
En cualquier caso esto no debe alejarnos de la realidad que se masca en los centros educativos: la rigidez curricular. Es decir, el problema que estamos planteando se subsanaría si no diésemos por válidos los métodos establecidos en las aulas donde se genera un modelo de trabajo normativo en el que se consideran a TODOS los alumnos iguales. 
Pero para que esta rigidez didáctica permitiera la participación de los ACNEAE, en el aula deberían concurrir varias circunstancias:

Procesos de trabajo cooperativo en el aula

El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), el Trabajo Colaborativo, la tutoría entre iguales, la Gamificación, las Inteligencias Múltiples como modelo de trabajo en el aula... son ejemplos de métodos de trabajo que respetan la diversidad de cada alumno, potenciando sus puntos fuertes. Esto permitiría la creación de agrupamientos flexibles y heterogéneos donde el apoyo de los maestros de PT y AL sería al grupo en cuestión y no al alumno con NEAE.
En este caso el apoyo individualizado fuera del grupo clase sólo debería responder a la preparación o desarrollo de aspectos concretos de estas tareas que por su dificultad o singularidad no pudiesen llevarse a cabo dentro del grupo clase. Se trataría de apoyos donde el desfase curricular fuese muy importante con adaptaciones muy significativas. Pero siempre sin perder de vista que la atención ofrecida de manera individualizada sería para apoyar el mismo aprendizaje que se hace en clase, y nunca uno paralelo.

Intercambio de roles docentes

En un modelo de trabajo metodológico abierto y divergente el maestro de apoyo y el del aula ordinaria serían ayudantes del proceso de trabajo de sus alumnos. De todos sus alumnos, no uno de unos y otro de otro. Esto favorecería que los apoyos no estigmatizaran a nuestro alumnado porque dentro de un marco de inclusión real, todos los alumnos del aula son apoyados según sus propias capacidades.

Coordinación Docente previa al desarrollo de las UDIs

Si todo el profesorado de un grupo de alumnos, incluyendo su propia diversidad inherente, trabajase de forma coordinada, los apoyos cobrarían otro cariz. La planificación previa y consensuada del trabajo a realizar durante un espacio de tiempo concreto permitiría a los docentes de PT y AL establecer líneas maestras, plantear estrategias de inclusión del ACNEAE, preparar materiales adaptados, anticipar dificultades y planificar los apoyos dentro y -si se me permite- fuera del aula.
Con este modelo el verdadero apoyo se entendería como apoyo al proceso de enseñanza en mayor proporción que al del proceso de aprendizaje. Quizás no se trata de aumentar las horas de atención directa del PT al ACNEAE, sino aumentar las horas de coordinación, asesoramiento y planificación de estos docentes. 
Este punto supondría una variación en el horario del maestro de apoyo como sugería Carmen en su blog, aunque visto de otro modo. Puede que determinados programas de estimulación pudieran trasladarse a un tiempo extraescolar que no distorsione la participación efectiva en el aula ordinaria, pero de ninguna manera el maestro de apoyo debe estar a margen del trabajo diario en el aula. El apoyo se necesita in-situ, cuando se desempeña la tarea y debemos estar ahí para apoyar a docentes y alumnos.

En la entrada "#PedagogíaInclusiva ¿Y si redefinimos el papel del maestro de Pedagogía Terapéutica?" podéis encontrar más reflexiones sobre el papel de este docente en la atención a los ACNEAE. 

martes, 6 de octubre de 2015

Las nuevas Instrucciones sobre #NEAE en Andalucía a análisis

Hola de nuevo a todos!

En el mes de junio fueron aprobadas por la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía unas nuevas instrucciones que regulan los protocolos de detección, identificación del NEAE y la organización de su respuesta educativa.

El texto completo lo podéis encontrar en el enlace INSTRUCCIONES DE 22 DE JUNIO DE 2015.

Durante una serie de entradas sucesivas, me gustaría hacer un análisis completo de estas nuevas instrucciones, que sin duda suponen un avance en la atención a la diversidad en Andalucía. 

Sin proponer grandes cambios sobre la legislación vigente (recordamos que unas instrucciones no pueden contradecir lo que legislan normativas de rango superior), sí plantean y redefinen grandes lagunas que han supuesto una gran ambigüedad durante muchos años en el ámbito de la atención a los ACNEAE en Andalucía.

Desde un primer análisis global, estas instrucciones vienen a ser una recopilación de una serie de normas, desperdigadas y en ocasiones en aparente contradicción, en un único manual bastante completo que ha intentando organizar cada una de ellas siguiendo una secuencia lógica en la atención a la diversidad en general, y al ACNEAE en particular.

De este modo, establece siete grandes procesos, más o menos presentados en orden cronológico en cuanto a su puesta en marcha en los centros educativos, para terminar con un último bloque llamado ARQUITECTURA DE PROCESOS, que trata de dar un orden y sentido operativo a cada una de estas actuaciones, estableciendo diferentes protocolos y herramientas para llevarlos a cabo.

Para ilustrar el modelo presentado os dejo una pequeña infografía que, a modo de resumen, recoge estos grandes bloques simplificados en cinco.


No obstante la actual normativa que estamos analizando recoge NOVEDADES IMPORTANTES:

Para empezar nos determina un procedimiento de detección precoz y temprana sobre las posibles dificultades de aprendizaje de todo el alumnado del centro. Esto viene a ser una gran novedad dado que, dentro de sus protocolos, establece la necesidad de implementar, por parte del profesorado, una serie de Programas de Estimulación y Desarrollo dirigidos a todo el alumnado de cada una de las etapas educativas, con el fin de prevenir dificultades. Esto evidentemente tendremos que comprobar con qué recursos humanos reales se contaría y con qué serie de organización espacial y temporal se va a poner en marcha.

El establecimiento claro y definido de los protocolos a seguir para la detección de los alumnos con NEAE también puede considerarse una novedad importante, ya que enfatiza esta observación sistemática en los momentos de mayor relevancia educativa y en las pruebas de evaluación ordinarias que pueden anticipar cualquier dificultad posterior.

Quizás, a mi juicio, una de las principales aportaciones que realiza este documento hace referencia al establecimiento de Indicadores y Herramientas para la Identificación de las NEAE. Esta novedad resulta de gran ayuda para todo el personal del centro, y no sólo para los servicios inherentes a la atención a la diversidad. Ya analizaremos este apartado con mayor detenimiento.

Por último, quiero citar las grandes aportaciones que el documento hace, dentro del apartado de Respuesta Educativa, en relación a las Medidas Específicas de Atención a la Diversidad, definiendo con claridad los criterios para elaborar Adaptaciones Curriculares Significativas y no Significativas. Esta cuestión era una de las más polémicas, ambiguas y dispares que teníamos en Andalucía en materia de atención a la diversidad. Se daban casos de alumnos con similares NEE que, dependiendo del Orientador de Referencia, podría tener un PAC Significativo o no tenerlo. La culpa no es de estos orientadores sino de la exagerada ambigüedad de la normativa anterior sobre adaptaciones curriculares.

Dentro de esta delimitación y aclaración de Adaptaciones, aparece de nuevo el concepto de ACI (Adaptación Curricular Individualizada), aunque en esta ocasión dirigida específicamente a los alumnos que cursen la FBO y estén escolarizados en Aulas o Centros de Educación Especial. En este caso cabe recordar que los ACNEAE escolarizados en Aulas Ordinarias tendrán una medida específica de Adaptación Curricular que puede variar entre "De Acceso", "No significativa" y "Significativa", aunque esta última medida no se contempla en la Educación Infantil, lo cual también es una novedad.

Dentro de este apartado emerge con fuerza la idea del Programa Específico como medida de atención a a la diversidad específica y que aclaran esas intervenciones específicas que los PTs y ALs, dentro de sus funciones, realizan de manera individualizada o en pequeño grupo en sus respectivas aulas. Si bien no nos deja muy claro otro aspecto importante en la atención de estos especialistas, como es su participación y apoyo dentro del grupo clase con aquellos alumnos que sólo tengan prescrita una medida de adaptación poco significativa. A mi juicio el papel de estos dos maestros queda muy relegado y en ocasiones puede incitar a llevar una intervención más específica en aulas de Apoyo y, por tanto, menos inclusiva.

Esta sí puede ser un poco el "pero" que podríamos poner a esta normativa, que deja escapar un momento fundamental para fomentar de una forma más específica el Principio de INCLUSIÓN EDUCATIVA.

Esto es sólo un avance. En breve realizaré un análisis más pormenorizado de cada una de estas fases en la atención al ACNEAE, comenzando por la primera: "la prevención".