domingo, 27 de septiembre de 2015

¿Por qué se reivindica #5poraulaTGD ?

Durante los últimos días estamos asistiendo a una campaña lanzada por Belén Jurado (@Deautismo) llamada "Que no nos engañen", que bajo el hashtag #5poraulaTGD, denuncia que en la Comunidad de Madrid se ha aumentado con creces la ratio de alumnos con TEA en las aulas específicas que se considera aceptable para proporcionar una educación de calidad a los mismos.
Pero quizás os preguntéis por qué es tan importante que este tipo de alumnado no supere esta cantidad de cinco alumnos por aula.

La mayoría de las aulas especializadas en autismo siguen una metodología que se desarrolla bajo tres aspectos esenciales para que estos niños puedan interpretar y anticipar lo que se espera de ellos.

- Apoyos visuales (uso de agendas). El punto fuerte del alumnado con TEA es la organización visoespacial. Por ello este tipo de aulas sigue un modelo informativo en el que todas las actividades que se van a realizar en el día son presentadas de forma visual para que puedan ser interpretadas y anticipadas por el alumnado con TEA.

- Estructuración del tiempo (uso de rutinas). Este aspecto resulta crucial para poder destinar los tiempos que cada alumno va a dedicar a trabajar de forma guiada, individual, en grupo o integrado en su grupo clase de referencia. Las rutinas dan estabilidad y tranquilidad al alumnado con TEA, establecen el modelo de trabajo a seguir y permite la atención de todos los alumnos del aula.

- Estructuración del espacio (uso de rincones). Para ayudar a este alumnado a organizar mentalmente su aula se le dota de un sistema de rincones donde, de antemano, sabe lo que se espera de él en cada rincón. El sistema de rincones es rotativo y es una de las claves del éxito de la intervención con este tipo de alumnado ya que permite distribuir el tiempo de trabajo de los cinco alumnos. Mientras un alumno está trabajando en el rincón de trabajo individual (con tareas ya controladas), otro alumno está trabajando en el rincón del ordenador y otro alumno trabaja preparando el desayuno en el rincón de la cocina. Esto permite al docente  tener un rato de trabajo individualizado con un alumno concreto para introducir nuevos aprendizajes. De no existir esta forma de trabajo, el docente no tendría tiempo exclusivo de dedicación a un alumno, y su trabajo se limitaría a que la sesión transcurriese sin incidentes. 

Os dejo un ejemplo de cómo funciona este modelo de trabajo.


El alumnado con TEA es un alumnado al que le cuesta seguir un modelo de trabajo anárquico, masificado y sin una anticipación clara y atención individualizada. Este modelo permite al docente una cierta flexibilidad para ofrecer una adecuada respuesta educativa a cada alumno de forma individualizada. Pero para ello debe disponer de tiempos cortos en los que se pueda centrar en un único alumno. El modelo de rincones y rutinas ofrece esta posibilidad cuando en el aula existen pocos alumnos. De esta forma puede organizar el tiempo del aula distribuyendo a los alumnos por rincones.
Siguiendo el ejemplo anterior. 

Para ofrecer una respuesta de calidad e individualizada a Daniel en el rincón de aprender (trabajo individualizado), se requiere que en ese mismo momento Vanesa esté integrada en el aula de referencia durante la hora de Educación Física. Eso nos deja el aula con cuatro alumnos.
Mientras Daniel está trabajando con su maestra y Vanesa está en Educación Física, Pedro estará trabajando de forma autónoma (sin cuidado) en el trabajo en mesa, realizando tareas que ya domina; y Leticia estará en su momento con el ordenador. Nos falta aún Javier, el cuál estará en su momento de ocio junto a la monitora de educación especial. 

Todo este trabajo se realiza en pocos minutos dada la fatiga de los alumnos con TEA y la baja tolerancia a la frustración que tienen.

Imaginad por un momento un aula similar a ésta con ocho alumnos (como denuncian algunos centros de la Comunidad de Madrid). Sería materialmente imposible que el docente pudiese establecer estas rutinas en cada rincón. Sólo dispone de un tiempo establecido para atender a un alumno de forma individualizada. A esto añadimos los problemas de conducta que se originan cuando los alumnos con TEA terminan sus tareas y no saben cómo tienen que continuarlas. 
Generalmente los maestros de aulas ordinarias son reacios a acoger en determinados períodos del horario lectivo a alumnos del aula de TEA.
La monitora de educación especial, si la hay, podría dedicarse a uno, la maestra a otro, y los otros cinco....

Creo que para tomar decisiones de este tipo es necesario entender por qué las aulas de alumnos con TEA no pueden ni deben admitir a más de cinco alumnos.
He intendado dejar claro el funcionamiento de este tipo de aulas para que las personas que toman las decisiones desde su sillón las tomen entendiendo la dificultad que genera su atención.
Aunque  sé que no, espero que sirva de algún tipo de ayuda.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

#Pedagogíainclusiva ¿Y si redefinimos el papel del maestro de Pedagogía Terapéutica?

Ayer tuvimos acceso a una genial entrada que mi amiga @mariafotografa7 publicaba en su blog y que tituló "Cambiando la #pedagogíaterapéutica por la #pedagogíainclusiva ¿te animas?".

Me gustó mucho esta reflexión sobre el antiguo y siempre mal utilizado término de pedagogía terapéutica para designar a los maestros que trabajan con los alumnos con necesidad específica de apoyo educativo. 

Terapia significa tratamiento, y siempre se ha vinculado con alguna enfermedad. En mi opinión nuestros alumnos no tienen, en su mayor parte, una enfermedad sino una condición. El síndrome de Down, Rett, TDAH,... no pueden ser denominadas como enfermedades en tanto en cuanto el niño en cuestión no está enfermo, sino que ha nacido con una serie de peculiaridades que van a aparejadas a su condición de persona. 

El término Pedagogía Terapéutica tendríamos que examinarlo para darnos cuenta de que en sí determina un modo de educar mediante tratamientos específicos a alumnos enfermos de alguna patología. 
Quizás en los años 80, como cita nuestra amiga María Eugenia en su entrada, pudiese tener algún sentido, aunque sigo sin verlo, pero en la era en la que vivimos, donde se admite que la integración no es la fórmula, y donde se admite que la diferencia es inherente a cualquier ser humano, no creo que este término siga teniendo ningún sentido. Por eso hice mía la denominación de Maestro de Pedagogía Inclusiva, mucho más acorde con lo que pretendemos que sea la educación del mañana.

No obstante, redefinir el término no sería suficiente si no redefinimos también todo lo que rodea a este perfil profesional. Para ello fijamos seis premisas que debería cumplir.


1. Establecer estrategias para la inclusión de los acneae. Este nuevo rol de maestro debe favorecer que la inclusión sea una realidad, y para ello debe buscar las estrategias más adecuadas para que el alumno participe en la dinámica general del aula, y el profesorado las aplique para cada uno de los alumnos de su clase. Se trata de buscar las tareas que se ajusten a las capacidades de cada alumno.

2. Apoyar dentro del aula ordinaria. El papel del maestro de pedagogía inclusiva debe consistir en entrar en el aula ordinaria y apoyar en el proceso de participación del alumnado. Principalmente apoyar al profesorado en su tarea inclusora, al alumnado del grupo clase para que sepan cómo participar con los acneae, y al acneae para que sepa seguir el ritmo de la clase.

3. El acneae lo es del aula ordinaria, no del aula de Apoyo. Esta premisa es fundamental para establecer una adecuada inclusión educativa de los mismos. Si consideramos que el alumno con necesidades es un alumno más del aula, con los mismos derechos y con las mismas obligaciones, con diferentes capacidades (posibilidades y limitaciones), no tendríamos que plantearnos el elaborar una propuesta curricular diferente para ellos. 

4. Adaptar el currículo del grupo ordinario. Jamás se producirá la inclusión si el acneae trabaja con una propuesta didáctica diferente a la de sus compañeros. La propuesta debe ser la misma, y a partir de aquí, el maestro de pedagogía inclusiva y el tutor del aula, de forma conjunta, deben buscar las adaptaciones que se ajusten a sus capacidades. 

5. Aula de apoyo a la Inclusión como complemento a la atención en el aula ordinaria. El maestro de pedagogía inclusiva sólo debería plantearse el trabajo en este aula cuando se entienda éste como una ayuda personal y necesaria que permita al acneae acceder al currículo. Sólo así podremos entender que nuestra aula pase a ser denominada como "Aula de Apoyo a la Inclusión."

6. Propiciar el aprendizaje colaborativo, el ABP y el uso de las TACs. El nuevo rol del maestro de pedagogía inclusiva debe tener presente y claro que estas estrategias metodológicas basadas en la colaboración, el trabajo en equipo, la enseñanza multinivel y el aprendizaje basado en proyectos o problemas propicia de manera especial la inclusión del acneae, y la atención a la diversidad en general. Todo ello sin olvidarnos de que las Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento (TAC), con las oportunas adaptaciones que debemos conocer, son la llave para la participación efectiva de nuestro alumnado.

Aunque todo esto sólo es mi opinión personal, os animo a reflexionarlo y a propiciar una campaña con el hashtag #pedagogíainclusiva para que nos cambien este anticuado e inapropiado nombre de nuestro perfil docente.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

¿Y este título para mi blog?

Os doy la bienvenida a todos en esta nueva aventura que hoy comienza.

Después de trabajar durante algunos años con un blog que ha funcionado bajo el nombre de un Equipo de Maestros dedicados a la atención a la baja visión, y que algunos conoceréis por visualesgranada.blogspot.com, he decidido abrir mi propio blog, en el que pretendo reflexionar sobre la educación en general, pero desde una vertiente abierta y actual, donde la innovación educativa tenga un lugar privilegiado y su aplicación en el ámbito de la educación especial sea uno de sus ejes.

Me gustaría compartir con vosotros mis experiencias, conocimientos y reflexiones críticas sobre la inclusión educativa, la didáctica aplicada, las nuevas tendencias, el uso de las TICs, las TACs y las que queden por venir. Pero a la par quisiera que este blog fuese de uso abierto, en el que participéis con aportaciones, entrevistas, materiales, enlaces, experiencias... Un espacio para que todo docente que lo pretenda pueda aplicar estos conocimientos y métodos de trabajo en sus clases, con ese punto central de propiciar la inclusión educativa en todas sus vertientes.

Creo que es un buen modo de acercarnos a ese grito vivo con el que todos nuestros alumnos nos llaman la atención sobre nuestras prácticas educativas anquilosadas en otras épocas y sistemas políticos que nada tienen que ver con sus necesidades diarias y prácticas. Estos gritos los recogieron perfectamente Fito y los Fitipaldis "La Casa por el Tejado", haciendo un análisis casi sin quererlo, de las grandes carencias de nuestro sistema educativo.



Juzguen ustedes mismos si desde el colegio estamos trabajando para que nuestros niños sean competentes. Las aportaciones entre paréntesis son lo que a mi juicio serían las competencias prácticas que poco enseñamos.

Ahora sí, parece que ya empiezo a entender.
Las cosas importantes aquí
son las que están detrás de la piel,
y todo lo demás.... empieza donde acaban mis pies.
(Inteligencia Emocional)
Después de mucho tiempo aprendí que hay cosas que mejor no aprender.
(Aprender a aprender)
El colegio poco me enseño.....si es por esos libros nunca aprendo:
A coger el cielo con las manos, (Espíritu emprendendedor)
a reír y a llorar lo que te canto, (Conciencia y expresión cultural)
a coser mi alma rota,
a perder el miedo a quedar como un idiota, (Autoestima y Autoconcepto)
y a empezar la casa por el tejado, (Resolución de Problemas)
a poder dormir cuando tú no estás a mi lado. (Social)
Menos mal que fui un poco granuja,
todo lo que sé me lo enseñó una bruja. (El NO Colegio)
Ruinas.... ¿no ves que por dentro estoy en ruinas? (Sistema Educativo)
Mi cigarro va quemando el tiempo,
tiempo que se convirtió en cenizas. (Desajuste cole-vida)
Raro .... no digo diferente digo raro,
ya no sé si el mundo está al revés
o soy yo el que está cabeza abajo.
El colegio poco me enseñó....
si es por el maestro nunca aprendo:
A coger el cielo con las manos,
a reír y a llorar lo que te canto,
a coser mi alma rota,
a Perder el miedo a quedar como un idiota,
y a empezar la casa por el tejado.

No pretendo con esto comenzar este blog mostrando una imagen crítica destructiva, sino establecer el punto de partida en el que estamos para tomar conciencia colectiva de los cambios que nuestros jóvenes nos demandan.
Por esto este nombre para mi blog: "Si es por el maestro, nunca aprendo"